La jerarquía oculta de un cuarteto de cuerdas

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Estudiar los pequeños cambios de ritmo puede revelar si un cuarteto de cuerdas tiene un líder o no.

Uno marca el ritmo y los demás lo siguen, o todos se adaptan al resto por igual: algo así como autocracia o democracia musical.

Estas dos formas diferentes, y no siempre evidentes, de organización jerárquica en la interpretación de cuartetos de cuerdas fueron reveladas gracias a un estudio científico

Los cuartetos de cuerdas usualmente están formados por dos violines, una viola y un violonchelo.

Un equipo de la Academia Real de Música de Reino Unido y de la Universidad de Birmingham observó que el análisis de cómo cada músico varía su ritmo para seguir al resto del grupo puede indicar una jerarquía.

Según los científicos, su estudio muestra que algunos cuartetos tienen un claro líder para asegurar una perfecta armonía.

Sin embargo, en otros cuartetos "democráticos" todos los músicos se siguen unos a otros y juegan roles iguales.

"En uno de los cuartetos era como si fuera una autocracia. En el otro era más como una democracia", dijo Alan Wing, investigador de la Universidad de Birmingham y uno de los autores del trabajo que publica la revista especializada Interface de la Real Sociedad británica.

Pequeños cambios de tempo

Las interacciones sutiles dentro de un cuarteto de cuerdas pueden dar vida a una interpretación, pero el equipo de científicos sostiene que además es este juego interno el que revela la jerarquía oculta.

Para investigarlo, los expertos pidieron a dos reconocidos grupos de músicos de cámara que interpretaran una composición de Joseph Hayden.

"Los llevamos a una sala de grabación y colocamos en sus instrumentos pequeños micrófonos bajo las cuerdas muy cerca del puente, que recogían el sonido individual de cada uno de los intérpretes".

Los científicos colocaron micrófonos en cada instrumento para registrar cada cambio de ritmo.

Los investigadores analizaron el ritmo de cada músico a medida que tocaban, y anotaron cada pequeño cambio de tempo.

Luego se fijaron en cómo estas variaciones, que eran del orden de una centésima de segundo, afectaban al resto del grupo.

En uno de los cuartetos observaron que tres de los músicos tenían que acelerar o ralentizar constantemente para mantener la sincronización.

Pero la cuarta intérprete no modificaba su ritmo y dejaba que los otros se ajustaran al suyo.

"El primer violín marcaba bastante claramente el liderazgo", explicó Wing.

"Ella no corregía para adaptarse al ritmo de los otros intérpretes, los otros corregían mucho más para seguirla a ella".

 

Sin embargo, en el otro cuarteto, todos los miembros alteraban sus ritmos de forma igualitaria, lo que sugiere una organización más democrática.

"No había distinción entre el primer violín y los otros intérpretes: todos hacían correcciones para adaptarse a unos y otros", dijo el investigador.

Además, añadió Wing, los músicos se sorprendieron al observar que existían estas jerarquías dentro de sus cuartetos.

Sin embargo, sospechan que diferentes piezas musicales pueden alterar la organización dentro del grupo.

Los científicos ahora quieren saber si el público percibe estas diferencias, y qué interpretación prefieren.

También quieren descubrir si existen jerarquías similares dentro de otros tipos de música.

"La interacción en vivo entre músicos en un escenario es a menudo uno de los elementos más electrizantes de una actuación, pero aún es uno de los menos comprendidos", sostiene Adrian Bradbury, coautor del estudio de la Real Academia de Música en Londres.

"Espero que los colegas músicos coincidan en que este método de 'radiografiar' una interpretación para exponer la jerarquía de un grupo será útil para nosotros y fascinante para el público".